27 de marzo de 2012

DE PETROLERAS Y CHAPAPOTES POLÍTICOS

Con motivo de los recientes acontecimientos en torno a la polémica desatada en torno a la instalación de una plataforma petrolífera frente a las costas de Fuerteventura, redacto mi impresión personal acerca de este asunto

La compañía responsable de iniciar esta serie de hechos es Repsol, cuando el pasado 16 de marzo recibió la aprobación del Gobierno para prospectar a una distancia indefinida entre Fuerteventura y Marruecos (digo indefinida, porque cada medio de comunicación divulga datos distintos). Esta decisión, celebrada por uno[s], y escandalosa para otros, supone, aun independientemente del bando en el que nos posicionemos, la prueba fehaciente del poderío arrollador de las empresas, y la sumisión de las decisiones gubernamentales ante las mismas. Por carente de sentido y escalofriante que pueda parecer, la base del neoliberalismo en el que nos encontramos hoy en día es esta: la libre actuación de las multinacionales en el mercado internacional, con la mínima mediación [o ninguna] del Estado. Es decir, nada más y nada menos que una auténtica nueva Edad Media: el dominio total y absoluto de un organismo (la Iglesia durante el medievo, las empresas multinacionales actualmente), que controla todo y abarca toda manifestación social y cultural.

Pero de eso hablaremos en otra entrada con mayor detalle. Retornando al tema que nos concierne, después de esta resolución (para la cual no se contó absolutamente con nadie: Repsol y el Gobierno, aun sabiendo que gran parte de la opinión pública se posicionaría en contra, y sin tener en cuenta los perjuicios medioambientales, paisajísticos y políticos que causaría), se organizaron movimientos desfavorables, convocándose manifestaciones de protesta en todas las Islas, especialmente en Lanzarote y Fuerteventura.

Paisaje clásico. Charles Sheeler, 1931

Dejando de lado el ya de por sí evidente impacto visual (máxime teniendo en cuenta el contraste entre la general limpidez de las aguas majoreras y la suciedad oxidada de una plataforma), el ecológico está abocado, más que un impacto, a una catástrofe: Repsol tiene el dudoso honor de ostentar un largo historial de derrames, vertidos y demás actos negligentes (recomiendo la visualización de esta web para comprender la magnitud del problema: http://www.elpollourbano.net/es/informes/758-124/1065-el-expediente-negro-de-repsol). Muchos han alegado en su defensa la cantidad de puestos de trabajo que podría crear el establecimiento de esta industria extractiva, argumentando las alarmantes cifras de paro en Canarias. A esto sólo puedo responder afirmando tres cuestiones: la primera, ¿cuántos empleos directos se generarían? ¿200, 300 como mucho? Eso no mejora sustancialmente la situación ni disminuye la cantidad de parados, dado que son puestos temporales y en un lapso de tiempo más o menos corto volverían a engrosar las filas del desempleo. En segundo lugar: es evidente, y esto está demostrado hasta la saciedad, que una multinacional no va a perder dinero contratando a trabajadores con leyes laborales reguladas. En todo caso, nos veríamos nuevamente ante la importación y explotación de mano de obra barata. Y como tercera cuestión: personalmente, estableciendo prioridades, considero que la integridad del entorno es más importante que reducir la tasa de paro, principalmente porque es lo único con lo que nuestros descendientes podrán sobrevivir. De nada les servirá un armatoste oxidado, contaminante e inútil en medio del océano dentro de medio siglo.

Queda en el aire otro punto igual de peliagudo que los demás: el concerniente a la localización de la plataforma. Éstas, junto con las zonas industriales, suelen ser objetivos militares en caso de conflicto, lo cual de por sí ya es inquietante. Si a eso le añadimos la proximidad de un país políticamente inestable como Marruecos, obtenemos un cóctel final bastante peligroso, por la sencilla razón de que Canarias pasaría a convertirse un punto estratégico para cualquier régimen invasor.

Oil Spill 3. Katherine DuBose, 2011

No obstante, pese a que estoy completamente de acuerdo en que la población debe manifestarse para detener este atropello, hay que tener en cuenta los "intereses" de ciertos personajes en mantener una actitud en teoría contraria hacia el mismo. Estoy hablando, nada más y nada menos, que de Paulino Rivero, Coalición Canaria y compañía.

¿Por qué digo esto? Porque, tal y como los televidentes del fin de semana habrán podido comprobar en las noticias regionales (A3 y TV Canaria), las declaraciones de "rechazo" de Rivero a lo concerniente a la plataforma se están difundiendo a bombo y platillo, al igual que las de CC. El asunto, en principio, resulta ya de por sí sospechoso: ¿por qué P. Rivero, un presidente que ha permitido todo tipo de atentandos medioambientales en islas como Tenerife sin que en ningún momento se haya mostrado en contra, rechaza de repente algo que podría procurarle jugosos beneficios? Sencillamente, por varios motivos: el más importante, porque mediante esta actitud de "ecologista de pacotilla" está lavando su imagen a los ojos de sus detractores, con tal descaro que se debe ser, con todos mis respetos, bastante ignorante como para no percatarse de ello. Después, está el hecho de que Soria, su mayor oponente en política [aunque entre ellos sin duda tendrán pactos y acuerdos de negocios] sea el que promociona la construcción de la plataforma; por tanto, posicionándose en su contra y "atacándolo" directamente, cree contribuir a dar la buena apariencia que mencionamos anteriormente. Por último pero no menos importante, tenemos la certeza acerca de los intereses que Rivero posee en Marruecos, que también inducen a sospechar de sus verdaderas intenciones al apoyar la oposición a las actividades petrolíferas en la frontera entre Canarias y el país vecino. Ruego encarecidamente al lector que reflexione acerca de todo esto y extraiga sus propias conclusiones.

Para concluir, he de manifestar mi total repulsa a la decisión promulgada entre Repsol y el Gobierno, que no es más que un títere en manos de la petrolera. También me opongo totalmente a Paulino Rivero, Soria, CC y el resto de la cohorte de lacayos del imperialismo, que no son más que viles carroñeros que se aprovechan de cualquier despojo para ganar votos y satisfacer su infinita sed de codicia. No tengo ningún reparo en decirlo, en teoría nos encontramos en un país donde existe la llamada "libertad de expresión". Claro que también es verdad que en estos tiempos la censura está a la orden del día.

Como epílogo, una última consideración personal: ¿acaso no se encuentra el paisaje de Canarias ya lo bastante vapuleado? ¿Es que a nadie se ha parado a pensar en lo que vamos a legar a nuestros descendientes? Parece que la palabra herencia está asociada de manera exclusiva y excluyente al dinero y las propiedades. Nuestra verdadera herencia será el entorno que entregaremos a nuestros hijos y nietos; un ambiente limpio, en el que la vida humana, animal y vegetal pueda desarrollarse con hedonista comodidad, y donde obtener la felicidad sea tan sencillo como tomar una fruta madura de un árbol, contemplar el saludo o la despedida del apolíneo Sol y respirar el viajero salitre de este hermoso Atlántico que nos rodea.

¡Hasta pronto! ¡Dejen su opinión al respecto!

7 de marzo de 2012

DE ATENTADOS PATRIMONIALES

Publico esta entrada a colación del avance de las obras en el nuevo edificio de los Juzgados de La Laguna, expresando lo que, a mi juicio, supone un auténtico crimen al Patrimonio de Canarias

Todo comenzó con la demolición de la antigua sede de los Juzgados, de mediados de los años 70, para hacer sitio a las nuevas instalaciones. Algo que fue aceptado casi tácitamente por los laguneros, dado que la escasa antigüedad de la construcción anterior y el estilo neocanario tardío de su fachada no suponían una pérdida para el conjunto patrimonial de la ciudad.

No obstante, conforme se iba ejecutando la nueva fábrica, empezaron a levantarse las primeras reacciones de desconcierto y desagrado, que no tardaron en hacerse eco en la prensa: http://www.laopinion.es/tenerife/2011/03/27/diseno-juzgados-desconcierta-vecinos/336526.html


Y es que no es para menos: se ha sustituido un edificio que, aunque no suscitaba especial interés en nativos y visitantes, al menos no impactaba de tal manera como el que empieza a afear el entorno de la plaza del Adelantado.

Por lo que hemos podido observar, esta nueva edificación parece ser de estilo “neocontemporáneo”: perfiles que asemejan cajas de zapatos apiladas, revestimiento de acero gris (algo nada aconsejable, más aún teniendo en cuenta el clima frío y húmedo del lugar en invierno), hormigón visto (omnipresente en todas las construcciones de este estilo, dará al observador esa hermosa impresión de encontrarse permanentemente en obras), ventanales mal alineados e irregulares, y la total ausencia de cualquier elemento decorativo, configurarán y traerán a la memoria el sublime lirismo y la poesía de una gigantesca nave industrial.

Sin entrar a considerar el “tremendo esfuerzo” que le habrá supuesto al arquitecto la complejidad de semejante obra maestra, es cuanto menos curioso que se permita algo así en una ciudad

declarada Patrimonio de la Humanidad. ¿Dónde está la “zona de respeto” que estipula el hecho de poseer tal título? No estoy en contra de la arquitectura contemporánea (aunque subjetivamente tampoco le encuentro atractivo alguno); ni tampoco me posiciono del lado de los que prefieren un edificio “igual o parecido al anterior”, porque estaríamos en las mismas; pero desde luego no me parece ético ni profesional haber destrozado de forma tan salvaje la estética de la zona. Y de la ciudad, dado que la plaza del Adelantado es lo primero que se divisa desde la autovía, y por regla general suele ser el primer lugar al que acuden los visitantes.

Personalmente, y llevando a la práctica la máxima de no criticar sin proponer una solución, hubiera optado por una construcción que evitase el neocanarismo (acabaríamos por convertir la ciudad en una potemkinización, es decir, una copia actual de lo antiguo, un engaño a la vista), pero que al menos se perfilase de tal manera que no afectase estética ni físicamente al entorno, empleando cantería y/o materiales locales, adecuados y adaptados al clima, al paisaje local y a las necesidades de la población.

El contraste entre los nuevos Juzgados y el resto de edificios aledaños es fuerte y molesto a la vista desde cualquier dirección, pero se vuelve especialmente irritante cuando se contempla de frente y se aprecia la sencilla aunque bella ermita de S. Miguel, del s. XVI, y el perfil gris e industrial de esta nueva sede de Justicia.

Justicia. Es quien en esta ocasión no se ha pasado por La Laguna, y ha permitido este atentado a la historia y al Patrimonio tinerfeño (uno más que añadir a una larga lista, todo hay que decirlo). Sólo cabe esperar que la bella dama alegórica de ojos tapados no se desprenda de su venda, más que nada para que no se lleve un chasco con lo que hacemos los mortales aquí abajo.


La Justicia, Enrique Campusano

Les dejo con unas palabras de la edil de Patrimonio, Julia Dorta, al respecto de este espinoso asunto: http://www.laopinion.es/tenerife/2011/10/12/impacto visual-juzgados-efecto-optico/373749.html

¡Hasta pronto! ¡No olviden comentar!

30 de enero de 2012

DE ARTE CONTEMPORÁNEO

Como amante del arte que me considero, no podía dejar pasar más el tiempo sin dedicarle una entrada en este blog. Hoy, analizaremos y trataremos de comprender el auge del arte contemporáneo; no me refiero a las vanguardias cubistas picassianas ni al fauvismo de hace casi un siglo, sino a los movimientos de la actualidad, de hoy en día.

Nota: en ningún momento pretendo que el lector pueda verse condicionado por mis juicios, ni que los simpatizantes de esta tendencia artística se ofendan; trato, sencillamente, de expresar mi opinión acerca de un tema, sobre el que creo conocer lo suficiente como para exponer mi parecer. Animo al internauta a que se adentre en la red, busque información y evalúe por sí mismo este asunto, para después mostrarse favorable o discrepante con el contenido de esta entrada.

Sin duda, una de las firmas más relevantes dentro del mercado del arte es la de Damien Hirst, "artista" según la Wikipedia y la crítica, mero vendedor para mí.
Y es que no es para menos; las tendencias del arte actuales no se debaten en los cafés ni en los ambientes bohemios de antaño por los propios artistas (lo cual es lo más sonrojante), sino que se habla de arte comercial, de los beneficios que se pueden sacar de una firma, y de hacer cálculos para averiguar en cuánto puede valorarse [monetariamente] una obra a corto o medio plazo.
Porque hoy, al igual que casi todos los aspectos de nuestra vida, el arte, última frontera de la creatividad y libertad humana, está supeditado al yugo del billete verde.

Hirst junto a una de sus creaciones

¿Cómo ha sucedido esto? Es cierto que el arte (al menos el oficial) siempre se ha visto influenciado por mecenazgos, simplemente porque el artista tenía que vivir de lo que creaba, a la sombra de los encargos que sus "protectores" le encomiaban. Y, lo que es más importante, en épocas pasadas, una obra era juzgada como "buena" por su calidad técnica (cuyos parámetros variaban según la etapa artística), y, sin ir más lejos, por la emoción que el observador sentía al contemplarla (desde la serena religiosidad de El Greco a la límpida luz de Sorolla), y como último factor a valorar, se tenía en cuenta la firma. Hoy día la tendencia es justo la contraria: da igual la calidad o lo que se represente, lo determinante es la cotización que posee [o poseerá, en un futuro próximo] el autor.
De ahí que muchos digan que el arte ha muerto, pues pocas cosas son tan desoladoras como contemplar que algo que uno ama se ve sometido, de forma insultante y ofensiva, a la indiferente frialdad de los índices bursátiles.
Esta sodomización del arte ha alcanzado tal grado de tácita aceptación, que los propios "artistas" oficiales no muestran ningún reparo al asegurar que sus obras son realizadas por asistentes, como si de una fábrica se tratase:http://www.hoy.es/v/20120130/sociedad/damien-hirst-puntos-discordia-20120130.html

Una de sus famosas "Spot paintings"

Algo que ya visualizó Warhol en los años 60, con sus famosas "Marilyns" y "Latas de sopa Campbell's", y el hecho de que su estudio en la calle 47 Este se llamase "The Factory".

No obstante, el principal problema que se presenta en este panorama es la percepción que los propios "artistas" oficiales tienen de sí mismos y de sus obras: se ven como rebeldes, rompedores, creen que escandalizan al espectador con sus creaciones, que desestabilizan la mentalidad burguesa. Nada más lejos de la realidad; pues los de hoy en día no son más que una copia mala de aquellos verdaderos transgresores dadaístas de principios del s. XX, como Duchamp, Magritte o Picabia, auténticos subversivos que transformaron el panorama artístico de la época.
Artistas como Hirst, pese a que se empeñan en intentar mostrarse como lo que hemos expuesto, no podrán nunca igualarse o superar a los dadaístas, por la sencilla razón de que ellos mismos pertenecen a la burguesía actual; esa misma burguesía que trata de mostrar su "intelectualismo" mediante una casa con forma de cajas apiladas, una decoración fría e impersonal, un automóvil de última generación, unas gafas de pasta y una colección de frases que ni ellos mismos entienden. Y porque, francamente, sus "devaneos artísticos" ya no sorprenden a nadie; como mucho causan indignación, como la incógnita sobre la procedencia de los diamantes que cubren una famosa calavera, o lástima por la falta de respeto a la que son sometidos unos animales muertos y conservados en tanques de formol, para deleite de los coleccionistas, que ven en estos objetos una inversión segura para sus carteras de Bolsa.
Por suerte, no todo está perdido; en Gran Bretaña, EEUU y España están surgiendo nuevos movimientos artísticos que, hastiados de las desfachateces que nos suele ofrecer el estancado "arte oficial", insuflan aire fresco con un retorno a la estética inteligible de la tradición; uno de ellos, el Hartismo - Stuckismo, está consiguiendo numerosos adeptos en Europa. Ya es hora de un cambio, de un giro radical, del regreso, de una vez por todas, a la sensatez, a la belleza sin más trabas que la comprensión humana.

Porque, al fin y al cabo... "Ars gratia artis".

¡Hasta pronto! ¡No olviden dejar su impresión al respecto!

10 de enero de 2012

DE REBAJAS

Una vez que han pasado las tan idolatradas por algunos, y tan odiadas por otros, fiestas navideñas, los comercios comienzan a poner en práctica una de sus estrategias: las tan ansiadas Rebajas. Rebajas que sorprenden por la afluencia de público en estos tiempos.

Hoy me topé con el siguiente artículo de opinión, que traigo a colación por lo significativo que me parece para la presente entrada de este blog: http://www.diariodeavisos.com/2012/01/10/opinion/de-rebajas-en-el-corte-ingles-jose-carlos-alberto-perez-andreu/

Después de leerlo, cabe preguntarse: ¿hasta dónde llegan las ansias de consumo? Es [en parte] comprensible que, en fechas tan señaladas, la población acuda masivamente a adquirir artículos que el resto del año están marcados con precios prohibitivos [aunque también son igualmente adquiridos]. Lo que no queda tan clara es esa "necesidad" imperiosa por comprar, por consumir, de la que ya he hablado en otras entradas.

Los pilares de la sociedad. Georg Grosz, 1926

Bueno, en el fondo sí está bastante claro: crear un problema y dar una solución (poniéndole precio, claro está), es una de las tácticas del capitalismo moderno. Cualquier ser humano es manipulable; lo que varían son las técnicas y tiempo necesario para conseguirlo. Entre una población poco exigente, de nivel cultural escaso y nulo conocimiento del "problema", distribuir esas "soluciones" (casi siempre, ropa, accesorios o artículos de lujo) y embolsarse una generosa cantidad monetaria.

Todo esto, obviamente, no se menciona en los frívolos anuncios de este tipo de productos. Próximamente realizaremos un análisis acerca de la publicidad, donde apreciaremos cuestiones que probablemente nos pasan desapercibidas en la delirante fiebre del consumo.

¡Hasta pronto! ¡No olviden opinar!

22 de diciembre de 2011

DE NAVIDADES Y X-MAS

Llegan los días de fiesta, de arbolitos, polvorones, sidra y, sobre todo, regalos, muchos regalos. Ropa, zapatos, perfumes, cosméticos y tecnología son los presentes "estrella". Pero... ¿quiénes y dónde fabrican estos lujosos y tan ansiados artículos? ¿Y en qué condiciones? Para averiguarlo, demos un bucólico paseo navideño por las fábricas de China, India, Indonesia o cualquier otro país asiático o africano.


[Nota: esto no pretende convencer al lector para que se afilie a una ONG u organizaciones de ayuda. Simplemente, traigo este tema a colación porque, aunque a muchos les pueda parecer digno de las novelas de Dickens, lo que trata este artículo sucede (y seguirá sucediendo, si las conciencias no se despiertan) hoy, ahora mismo, en el año 2011 del siglo XXI]


Comencemos nuestro periplo por el producto más vendido: la ropa y zapatería. Si nos tomamos la molestia de examinar las etiquetas, nos percataremos de que prácticamente todas las grandes cadenas textiles tienen su lugar de producción en Asia o, en menor medida, en África oriental. Esto es así debido a, como probablemente sepan, la actual configuración del capitalismo moderno: es más barato trasladar la producción a un lugar donde la mano de obra admite un salario penosamente bajo a cambio de trabajar en jornadas laborales agotadoras y en unas condiciones muchas veces terribles. Lo más grave de todo esto es que hay un sector laboral que, a ojos de los inversores y dueños de la producción, resulta muy rentable, dado que puede recibir un sueldo todavía más bajo y no presentar quejas o protestar, como hacen algunos adultos; hablo de menores de edad. Este patrón de explotación laboral [pues no es otra cosa que eso] se repite y tiene bastante éxito en la mayoría de los productos importados de los lugares mencionados.



Caricatura de Gonzi


Prosigamos el recorrido por la rama de la perfumería y la cosmética. Sería muy difícil aquí discriminar a las marcas presentes en el mercado que respetan los Derechos Humanos... y Animales. Más adelante veremos por qué.


Si nos detenemos a mirar los hermosos frascos de perfume o los innumerables subproductos cosméticos que existen, acabaremos encontrando una etiqueta o una inscripción moldeada en el vidrio que indica: France / Spain / Italy... No hay que dejarse engañar por esto. Es cierto que las fragancias y ungüentos son envasados en Europa, pero ¿de dónde procede el producto original? De nuevo hay que retornar al eufemísticamente llamado Tercer Mundo para conocer las extensas plantaciones de vegetales aromáticos, y las minas de plomo y fábricas de alcohol y demás sustancias excipientes de las que se obtienen, respectivamente, las materias primas para la elaboración de colonias y maquillaje. Cómo no, recolectadas y transformadas por obreros mal pagados, en condiciones penosas y formando junto a ellos un amplio contingente infantil.

Además de todo esto, está la experimentación y "pruebas testadas" en laboratorios. Obviamente, cualquier buena marca que se precie utilizará organismos vivos para esta tarea. ¿Y qué mejor que emplear animales? Por citar uno de estos atroces procesos, explicaremos en qué consiste el test de Draize: dicho test posee dos fases, una en la piel y otra en los ojos de conejos albinos, puesto que son los más baratos, dóciles y fáciles de reemplazar. La primera se basa en afeitar el lomo del animal, retirar la piel con un esparadrapo y aplicar directamente sobre la carne diversos productos químicos, estudiando las reacciones dermatológicas que, obviamente, son terriblemente molestas para el animal. Y la segunda, más cruenta, estriba en levantar el párpado de uno de los ojos del conejo y suministrar en la superficie ocular la sustancia en pruebas. A medida que transcurren los días, el ojo afectado se convierte en una masa de llagas y pus, con el consiguiente sufrimiento que esto le acarrea al lagomorfo.



AnimaNaturalis



Por último, los artículos de alta tecnología, que gozan de popularidad y difusión entre la población joven. No creo que sea necesario repetir, a estas alturas, el lugar y las condiciones en los que han sido fabricados. Pero es que, además de esto, hay otro actor en escena del que probablemente no habrán oído hablar. Les presento al coltán.


Este mineral, mezcla de columbita y tantalio, es esencial puesto que es uno de los componentes de los condensadores electrolíticos de casi cualquier aparato eléctrico. El problema de su existencia es, una vez más, el lugar donde se encuentra: Centroáfrica, tristemente afamada por los relativamente recientes genocidios del Congo y Ruanda (casualmente, dos de los principales países exportadores de coltán). Además de todo cuanto su extracción, que no creo necesario explicar porque el apartado de minerales para cosmética es extrapolable, es probable que este escaso óxido haya sido [y vuelva a ser] causante de guerras civiles y disputas por su control. Caso similar a los diamantes de sangre.


En síntesis, concluyo esta entrada con la esperanza de que, al menos, los lectores tengan la suficiente formación como para realizar algo tan simple y revelador como es mirar la etiqueta antes de comprar. Feliz y (espero) concienciada Navidad.


¡Hasta pronto! ¡No olviden comentar!


Entrada dedicada a Isa.


Bibliografía:


-El test Draize. AnimaNaturalis


-El coltán, un mineral estratégico. Lunar, R., & Martínez Frías, J. El País, 26/09/2007

30 de noviembre de 2011

DE EXHUMACIONES POLÉMICAS

Estos días, he tenido la sorpresa de encontrarme con una noticia que probablemente ya conozcan: http://www.levante-emv.com/espana/2011/11/29/sacar-tumba-franco-valle-caidos/860833.html


Bien, en primer lugar, he de decir al respecto que enfoquemos la situación tal y como es: la Guerra Civil española (1936 - 1939) enfrentó a dos bandos, republicanos y falangistas; el bando ganador resultó ser este último, por lo que su jefe principal, Francisco Franco, gobernó el territorio español hasta su muerte en 1975.


Uno de los fallos que suelen darse entre las sociedades actuales (todas, sin excepción), consiste en tratar el pasado desde el punto de vista actual, fenómeno conocido como presentismo. De eso hablaré en otra entrada, pero lo que quiero decir con esto es que no tiene la misma mentalidad una persona nacida a finales del siglo XX, con todas las comodidades y avances técnicos a su servicio, que otra que vino al mundo hace un siglo, y que más que probablemente sufrió la escasez de medios de su época.

Por eso, como apasionado de la Historia, considero que no debemos juzgar los hechos históricos, por muy macabros o carentes de lógica que nos parezcan, si no queremos caer en el presentismo. La Historia es similar a un trabajo detectivesco: hay que analizar los acontecimientos fríamente, sin contaminarlos con nuestra percepción del mundo. De otra manera es imposible conseguir explicaciones o respuestas a las preguntas que nos podamos formular.




Lucha a garrotazos. Francisco de Goya, 1819 - 1823


Volviendo al tema, no podemos ponernos en la piel de quien vivió aquella guerra, fuese cual fuese su ideología, sólo hacernos una vaga idea de lo que ocurrió. Por ello, considero que no es adecuado denigrar o exaltar según qué razones impulsaron a unos u otros contendientes a realizar determinadas acciones. En pocas palabras, la Guerra Civil terminó hace setenta y dos años y mucho ha llovido desde entonces.


Además, ¿qué se conseguiría con cambiar de sitio los restos de Franco? ¿Acaso va a devolverle la vida a alguien, va a arreglar alguna disputa? En todo caso, se gastarán fondos públicos que bien podrían aprovecharse dentro de la propia área de Cultura. Fondos de los que andamos escasos en estos tiempos.


En conclusión, opino que hay que establecer prioridades y darle su justa importancia a los asuntos que, aunque no deberían desmerecer nuestra atención, quizá este no sea el mejor momento para abrir nuevas polémicas con respecto a ellos.


¡Hasta la próxima entrada! ¡No olviden comentar!

25 de noviembre de 2011

DEL USO Y ABUSO DE CONCEPTOS

Hoy en día, la opinión pública [la menos pública de las opiniones, por cierto] trata de buscar un origen lógico al estado caótico en el que se encuentra nuestra sociedad. Los primeros en ser señalados como culpables serán, como no podía ser menos, los políticos; algunos otros, más conservadores (u observadores) atribuirán la responsabilidad al pueblo; y no faltará quien opine que no han de buscarse infractores sino soluciones.


No obstante, existe otra cuestión que suele ser pasada por alto (con la excusa de que su repercusión es únicamente a nivel teórico), pero que, si se contempla desde un punto de vista crítico, dará como resultado la sorpresa del individuo: gran parte del germen y conclusión de muchos conflictos actuales se encuentra en el mal uso o confusión de los conceptos. Veamos por qué.
En primer lugar, hay en la actualidad una tendencia a no llamar a las cosas por su nombre. Especialmente cuando el objeto del tema es peliagudo o simplemente pertenece a los "tabús posmodernos", que son los que puedan contener connotaciones racistas, xenófobas u homófobas. Algo que, personalmente, considero que debería haberse superado hace ya mucho tiempo; más que nada, porque si nos ponemos a pensar, por mucho que se niegue, en el presente siglo persiste en general una actitud burguesa y conservadora ante los demás. En pocas palabras, mientras un problema de índole mundial o al menos conocido por gran parte de la población (hambre, epidemias, pobreza...) no nos afecte a los felices habitantes del Primer Mundo, es como si no existiesen. Los ignoramos y ya está, somos felices en nuestra burbuja de abundancia. En el mejor de los casos, haremos algún donativo [a modo de limosna] a cualquier organización que [diga] se comprometa a aliviar las penas de los habitantes del Tercer Mundo; donativo módico que, hecho una vez al año (como mucho), tranquiliza y acalla conciencias. Lo cual tampoco es del todo reprochable, puesto que utilizamos esa "indiferencia feliz" para no perder la cordura ante las terribles condiciones en las que habitan nuestros congéneres. Pero esa es otra historia de la que hablaremos en su debido momento.






En el coche. Roy Lichtenstein, 1963


Otra cuestión observable en todo esto es que esta tendencia a suavizar los tabús es relativamente reciente; solemos pensar que la sociedad actual es, aparte de la mejor de cuantas han existido, la más permisiva y liberal respecto a asuntos "pantanosos"; pero esto tampoco es así, ni mucho menos.
Siempre he sido de la opinión de que una de las mejores maneras para entender un proceso (de reciente evolución) es recurrir al cine y la televisión. No porque esté en contra de la literatura, sino porque verdaderamente es en los medios de comunicación donde se manifiestan con más fuerza los cambios de mentalidad. Entrando en materia, quizá el ejemplo más claro de todo esto se encuentre en las series televisivas. Si examinamos con atención las de finales del siglo XX (1980 - 2000), nos daremos cuenta que en numerosas ocasiones se tratan temas escabrosos o simplemente "mal vistos", sobre los cuales incluso se hacen bromas y chistes de humor negro. No obstante, desde hace relativamente pocos años, esto se ha invertido y hoy día numerosos programas tan sólo pasan por encima de los temas problemáticos o directamente los evitan (naturalmente hay excepciones). Las dosis más edulcoradas de mojigatería y moral bienpensante las encontramos en la programación juvenil, donde en ocasiones los niveles son tan altos que resultan insoportables. Me remito a una famosa cadena de televisión musical (ya saben a cuál me refiero) que, en su parrilla, alcanza la cumbre de la desfachatez en un espacio en el que numerosas jovencitas (con la cabeza algo vacía, pues así hay que tenerla para participar en este concurso) que compiten entre histéricos alaridos y pisotones de tacón por averiguar quién es la mejor amiga de P.H. (he preferido no dar nombres porque, tal y como están las cosas, no me extrañaría que alguien "de arriba" no tenga nada mejor que hacer que reclamar derechos de autor). Saquen sus propias conclusiones.




¿Qué, estás celosa? Paul Gauguin, 1892


Por último, el caso del cine es quizá el más lamentable. No comparto la opinión que tienen algunos sobre que "las películas de ahora son una porquería"; pero la verdad es que gran parte de los celuloides actuales deberían ir directamente a la incineradora municipal. No sólo porque el argumento del filme no resulta atrayente, sino por las legiones de "fans desquiciad@s" que llenan las salas. Quizá dichas películas no son tan "malas", incluso podrían resultar agradables para pasar el rato; pero las muestras de fanatismo exacerbado de los fans mencionados anteriormente quitan las ganas de echarle un vistazo.




Me despido de ustedes con la esperanza de que reflexionen acerca de todo esto y contrasten con su punto de vista aquellas cuestiones con las que no están de acuerdo.


¡Hasta la próxima entrada! ¡No olviden dejar su comentario!

24 de noviembre de 2011

INTRODUCCIÓN

Inicio la andadura de este blog con la intención de ofrecer a usted, audaz lector, mis observaciones, impresiones y pensamientos en general que han ido conformando mi visión del mundo a lo largo de las casi dos décadas que llevo en él. Mi máxima es: "vive y deja vivir"; por lo que respeto y tolero todo punto de vista dado que considero que siempre, de cada ser humano, se aprende e incorpora a la propia perspectiva personal algo nuevo y único.


Así pues, le invito a recorrer junto a mí este paseo por el inmenso ágora que es la existencia.